miércoles, 9 de diciembre de 2015

ED.SEX: LA QUÍMICA DEL AMOR






LA QUÍMICA DEL AMOR: ¿QUÉ SUCEDE EN NUESTRO CEREBRO CUANDO NOS ENAMORAMOS?





El  enamoramiento tiene bases biológicas, está incrustado en el material genético. El ser humano está programado por los genes para amar, a través de la química cerebral. Aunque la cultura marca diferencias en la forma de manifestarlo, en ese estallido de reacciones emocionales hay descargas neuronales y hormonales, además de otras sustancias, que hacen a una pasión amorosa descontrolar las vidas de los enamorados.
Se envía feromonas, sustancias que secretamos en axilas y entrepiernas, responsables de ese olor característico que, de manera romántica, se denomina aroma. "Este proceso originalmente fue conocido como el sexto sentido en las mujeres; sin embargo, ahora se sabe que se basa en lo que los científicos llaman 'la fórmula de Cupido'
Esas sustancias son detectadas por una zona en la nariz denominada órgano vomeronasal. En esta etapa, de inmediato se dispara una señal eléctrica al cerebro, que llega directamente al tálamo, núcleo que participa en dos grandes grupos de sensaciones: discriminativas y afectivas. A partir de ahí, empieza el metabolismo bioquímico y el cerebro libera neurotransmisores, como feniletilamina, 'directora de orquesta' de sustancias liberadas en cascada que comparten el impulso genético de la reproducción. Una vez que ella inunda el cerebro, aparecen la dopamina, norepinefrina, serotonina y la oxitocin.
La dopamina se encarga de generar un estado de felicidad; la norepinefrina es responsable de la sensación de 'mariposas en el estómago' y la dilatación de pupilas; la serotonina produce exaltación y euforia, en tanto que la oxitocina se relaciona con los patrones sexuales, la conducta maternal y paternal.
Caducidad del amor
La pasión en la pareja no es eterna: dura entre cuatro y siete años. La atracción bioquímica se agota, el organismo resiste las sustancias que produce el cerebro durante el enamoramiento, para entrar a una segunda fase en la relación: la del apego. "Es aquí donde podríamos pasar de un amor netamente biológico a otro que es mucho más fuerte, el intelectual, en el que queremos para siempre. Todos deseamos que nos amen eternamente, y aunque el factor biológico es más fuerte, podríamos permanecer junto a una persona con la que no hay enamoramiento bioquímico, si se tiene la capacidad intelectual y la voluntad para ello."
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario